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El Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz y Seguridad, celebra y saluda la definición de las y los integrantes de la mesa de diálogos, de instalar una subcomisión de género.

In Human Rights
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Para el Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz y Seguridad, el proceso de diálogos para la terminación del conflicto armado que ha vivido el país por más de cincuenta años, es un acto de profundo interés y voluntad de las partes en negociación por darle salida a esta guerra que ha dejado millones de víctimas, en su gran mayoría mujeres que han tenido que asumir las consecuencias de la exclusión, la desigualdad económica y las dificultades en el acceso al trabajo, al sobrellevar su condición de víctimas.

Es por esto, que el proceso de diálogo no estaría completo sin la voz activa de las mujeres, aportando en la construcción de soluciones estructurales que impliquen la equidad de género para el desarrollo de una Colombia en Paz.

Sin embargo, el papel de la mujer en el conflicto colombiano, no ha sido sólo el de víctima, también el país debe reconocer su apuesta propositiva a partir de la ciudadanía activa, por lograr una paz sostenible y duradera, donde cambiamos el paradigma de ganar la guerra por el de ganar la paz, como decimos en el Pacto Ético por un país en paz.

Así, el Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz y Seguridad celebra y saluda la definición de los y las integrantes de la mesa de diálogos de instalar en el marco de la mesa una subcomisión de género, que tendrá la labor de incluir en los acuerdos finales enfoque de género y que el rol de las mujeres en la historia del conflicto y en la historia de la construcción de paz sea valorado desde una perspectiva real y justa, reconociendo que sin mujeres la paz no va.

Esta subcomisión de género en el marco de los diálogos es una oportunidad para que el país ponga en la agenda pública las discusiones sobre los roles que han jugado las mujeres en la política, la economía, el cuidado y el desarrollo del país. Paralelo a esto, consideramos que los debates deben partir de acuerdos conceptuales y teóricos que nos permitan a todos y todas “hablar un mismo idioma”, evitando la tergiversación de los términos y la generación de otro tipo de exclusiones y revictimización para las mujeres.

También somos realistas al dimensionar que la labor de esta subcomisión tiene alcances limitados para avanzar hacia la equidad de género y es por ello que nuestro aporte desde las transformaciones éticas y cotidianas se materializa en las propuestas del Pacto Ético por un país en Paz.

Bogotá, 12 de septiembre de 2014

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